Hipótesis de la felicidad.

Uno necesita estar perdido para encontrarse. Y uno necesita encontrarse pa´ luego descubrirse.

Un día hace ya algún tiempo me di cuenta. Así, de un segundo a otro lo vi todo tan claro. No estaba siendo yo. Era una versión totalmente estereotipada, automatizada y completamente perdida. Me costó trabajo aceptarlo  y hacer un cambio.

Fue entonces cuando comencé la búsqueda; así como Alicia:

Yo sé que he cambiado tanto que ya no se cuál soy, ni si soy o no soy; incluso temo no poder volver a ser lo que fui antes de ser como ahora soy. Es más, no se qué quiero ser ahora que no soy lo que quería ser cuando quise.

Sí. Así de confuso es.

Yo recuerdo que sabía, hace ya muchos años (si, si, muchos) , pero lo he olvidado.

Todo empieza cuando era pequeña, cuando supe. Lo sabía re-bien. Fui creciendo, y múltiples adultos me fueron ¨educando¨: -no hagas eso , no hables así, eso no se dice- repetían,  – ¿pero por qué? – yo preguntaba; quería saber.

-Porque no está bien, y punto –. No, eso no era respuesta, yo de verdad quería saber, ¿Qué tenía de malo ser yo?. Pero nunca supe. Entonces me di por vencida y dejé de preguntar.

Pero todavía sabía.

Tiempo después recuerdo decirle a mi madre insistentemente lo mucho que yo quería ser bailarina de ballet. Ella creyó que simplemente no era para mi. Nunca me dijo por qué, y si lo dijo no lo recuerdo; lo que sí recuerdo era ese impulso tan grande que tenía. No era simplemente un capricho de niños (que también recuerdo haberlos tenido). Era un impulso verdadero. Y así pasó durante muchos años, con muchas cosas que yo quería ser.

Hace poco tiempo que recordé este episodio, pero ya no me apetece ser bailarina de ballet. Ya no quiero.

Seguí creciendo y recibiendo estas ordenes impuestas, sin explicación. -Tienes que estudiar, porque sí, y después irás a la universidad, y te graduarás y buscarás un trabajo-. P..p..peeero….- ¡pero nada!-.

Comencé a estar confusa. A seguir la orden dada. Entonces deje de saber quién era yo, y me puse a pensar en qué era lo que quería hacer. Estudié y estudié y estudié. Entonces creía tener claro lo que haría, a lo que me dedicaría. Sabía que era algo relacionado con las artes, o por lo menos eso parecía en ese entonces. No era claro.

Mi perspectiva a futuro durante la prepa se limitaba a pensar en que dentro de diez años sería un arquitecto, que haría casas y edificios, y eso me parecía bien. Eso era lo que quería hacer. O por lo menos eso creía.

Mientras estudiaba la carrera  vi por primera vez en la vida que en este mundo y en estos tiempos :  el dinero es el medio para sobrevivir en esta vida. Sin dinero te mueres y con dinero no; y entre más dinero acumulas, más puedes tener.  Más cosas materiales, comodidades, buenos tratos (ojo, importantísimo), porque a la gente con dinero se le trata mejor, ¿o no?. La gente con dinero es bonita, y posee cosas bonitas, vive en lugares bonitos, inaccesibles, viaja.

—-

Nota intermedia : de verdad es muy duro para mi escribir esto, es difícil mientras escribo poder aceptar que algún día me creí toda esta bola de patrañas sin sentido. Que fuerte.

Entonces fue cuando dejó de importarme lo que quería hacer. Ya estaba estudiando arquitectura ya había cumplido con las ordenes.  Mis metas se basaron en lo que quería tener. – Dentro de diez años me veo siendo exitosa, con un puestazo, viviendo en las lomas, y viajando por el mundo- Y comienza la fantasía de que coche compraré, lo delgadísima y buenísima que estaré; me veía con la bolsa Vuitton caminando por Masaryk, tomándome fotos en Mikonos. Acumulando y acumulando.

Entonces, un día cualquiera me vi. Yendo por la vida… sin mi. Y me extrañe. Tuve un flashback a esa yo de cinco años, esa yo de veritas. Y lloré. Sentí un profundo pesar. Lloré por días y a borbotones.

De esto  hace ya algunos años. Y me busqué. Y fue difícil. Y pasé por etapas de indecisión, cambiaba constantemente. Mis amigos y familiares no entendían el por qué era yo tan inestable. Pasaba de un trabajo a otro, trabajaba de arquitecto, luego de fotógrafa, de agente aduanal. Me ponía a dieta, luego no; tenía un novio, y luego lo dejaba, y luego volvía con él. Cambiaba de humor, de ideas. Fui incongruente aparentemente. Leía libros budistas, investigaba las religiones, entraba en debates absurdos, un día era una radical y al siguiente una conservadora. Demócrata y republicana. Odiaba a los gringos, pero me iba de shopping y tomaba starbucks. Quise ser hippie, y fresa, y naca, incluso alternativa si es que se puede serlo. Salía a bailar cada fin de semana, de fiesta en fiesta, luego me alejé de todo.

Quería replantear mis metas  y me preguntaba constantemente ¿Qué era entonces lo que quería tener mi yo verdadera? ¿Qué era? ¿Qué era?

¡No me encontraba por ningún lado!

Hasta que lo descubrí. Estaba viéndolo todo al revés.

TENER – HACER- SER

Siempre pensaba primero en que quería tener, luego qué tenía que hacer para conseguirlo y finalmente que sería después de tenerlo.

-A mis treinta, quiero tener una casa en las lomas, un perro, un carrazo y una lipo. Chale, que caro… ¿que haré?, pues chingarle como arquitecto, haré proyectos buenísimos, entraré a concursos, buscaré trabajo en las mejores firmas, me daré a conocer hasta lograrlo y será entonces, cuando por fin… ¡seré feliz! ¡seré exitosa!-

-A mis treinta quiero tener una familia, un maridito súper lindo que me trate perfecto que me quiera y un par de hijitos, chulos como yo.. Chale, pero mi novio como que ni piensa en eso…¿ que haré? no pues, lo empezaré a presionar, a darle indirectas, hasta que se anime a dar el siguiente paso..¡ay soy tan inteligente! y bueno, si no quiere, entones me buscaré otro; yo tengo que tener mi familia antes de los treinta, si no que dirán de mi.. no no… ya me viiii, y entonces, ¡seré feliz!

Y así era mi proceder en la vida. Tristemente. Y no sólo en el trabajo y en el amor, sino en todo. Y no era feliz. Y no era yo.

Hasta que lo vi  todo clarito : SER – HACER – TENER.

Fue entonces cuando me encontré. ( Oh, suena tan fácil)

Y  ahora me pregunto ¿Que quiero ser, para luego hacer y después como consecuencia tener?

Soy  artista, y amo el arte y me gusta crear y diseñar y producir. Eso soy. Ya sabiendo eso soy feliz, soy grandiosa. Entonces haré lo que me hace feliz: crearé. Fotografía, diseños, arte, comunicación. Y trabajaré en lo que amo hacer. Y bueno, como pilón, haré algunos billetes, y si me va bien tendré algo de atención y fama, pero eso será extra. Eso no es lo que realmente me hará feliz.

Se puede ser feliz desde el principio  si sabes quién eres.

Y tu , ¿lo sabes?

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2 comentarios

Archivado bajo Teorías varias, Uncategorized

2 Respuestas a “Hipótesis de la felicidad.

  1. Rainman

    Y qué me dices del “estar”? Eso también cuenta. Como sería el cuatrinomio ser-estar-hacer-tener?, o estar-ser-tener-hacer…

    Mmmh, la ecuación se complica a medida que se le agregan variables.

    Pero estaría de acuerdo que lo fundamental es el “ser”… o estar.

    Sabes que el español es de los pocos idiomas que identifican la diferencia ser-estar?

    En inglés por ejemplo, no hay diferencia: “I am” sirve para los dos conceptos.

  2. Me siento un poco tonto por no haber pensado en ello antes yo mismo, sin embargo.

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